Cortes y Audiencias
¿Le preocupa hacer esto por su cuenta? Es posible que pueda recibir ayuda legal gratuita.
La siguiente pregunta fue enviada a John Roska. Él es un abogado y escritor de la columna semanal “The Law Q&A”, que se publica en el periódico Champaign News Gazette. Observación: El contenido de este artículo ha sido editado por el personal de ILAO.
Pregunta
Un amigo me pidió que apareciera en su nombre en una audiencia judicial porque él estaría fuera de la ciudad. Se trataba sólo de una “verificación de estatus” (“status check”, en inglés) para fijar la siguiente audiencia ante la corte. El juez se negó a dejarme hacer nada porque no soy abogado, declaró que mi amigo había incumplido, y él perdió el caso. Sé que no podía representarle en un juicio pero, ¿por qué no me dejaron estar allí sólo para averiguar la próxima cita con la corte?
Respuesta
Sólo los abogados están habilitados para comparecer ante la corte en representación de otra persona. Es la ley.
La Ley de Abogados de Illinois establece que “No se permitirá a ninguna persona ejercer como abogado o asesor jurídico dentro de este estado sin haber obtenido previamente una licencia para ejercer la abogacía de la Corte Suprema de este estado.” En los procesos judiciales, usted podrá representarse a sí mismo o ser representado por un abogado. Por lo general, usted no podrá comparecer en un juicio a nombre de un tercero a menos que tenga una licencia de abogado, aun si la causa o los asuntos son sencillos.
Si no es abogado, sólo puede ir a juicio en representación propia. Bajo ciertas circunstancias, podrá representar a su cónyuge.
La Ley de Abogados de Illinois protege al público del peligro de una mala representación al permitir que solamente sean abogados con licencia quienes representen a alguien. Es por eso que un juez no le permitirá comparecer en representación de su amigo a menos que usted sea un abogado con licencia.
La corte considera que el público es vulnerable a “los errores, la ignorancia y la impericia de los impostores”. Dichos “impostores” serían las personas sin licencia para ejercer la abogacía.
Por supuesto, las personas siempre pueden representarse a sí mismos. Las leyes de abogacía establecen que: “Los demandantes tendrán la libertad de acusar, y los demandados de defenderse a sí mismos”.
Para las cortes federales, la ley federal dice más o menos lo mismo. “En todas las cortes de los EE.UU. las partes podrán alegar y manejar sus propias causas personalmente o por medio de un abogado”.
Los cónyuges podrán representarse mutuamente, pero sólo cuando son demandados ambos y el otro cónyuge descuida su defensa.
Si bien un padre puede ser designado como representante de su hijo en documentos procesales, no obstante, los padres tampoco pueden comparecer en calidad de representantes legales ante la corte. Una corte de Illinois establece que: “una persona no autorizada para ejercer la abogacía no puede representar a un menor ante una corte”.
Lo mismo se aplica en los tribunales federales. En un caso legal se estableció que esto “ayudaría a garantizar que los niños con derecho a una reparación legal no se vean privados de su día en la corte por padres no calificados, aunque éstos se preocupen por ellos”.
Algunos organismos federales y estatales permiten que personas que no sean abogados representen a otras en audiencias administrativas. Por ejemplo, se permiten representantes “no abogados” en las audiencias del seguro social y relativas a prestaciones por desempleo, pero no así en las audiencias de compensación por accidentes laborales (“Workers’ Compensation”, en inglés”).
En algunos procedimientos de arbitraje, se permite la participación de “no abogados”.
La ley federal de bancarrota también permite a “no abogados” preparar peticiones de bancarrota. Sin embargo, dichos individuos siguen teniendo prohibido representar a los declarantes de quiebra ante las cortes.
Cuando se trata de bienes raíces, quienes no sean abogados no podrán representarle en el paso final o “cierre” de un acuerdo inmobiliario (“closing”, en inglés). Illinois es considerado un “estado de abogados”, lo que quiere decir que los abogados son a menudo parte de las transacciones de bienes raíces. Aunque no hay ninguna ley que diga que un comprador o vendedor debe ser asesorado por un abogado, el contar con un abogado con experiencia podría serle muy beneficioso. Éste podría garantizarle que usted proteja su inversión, que el proceso se desarrolle sin inconvenientes, y que los clientes comprendan todos los compromisos legales antes de firmar acuerdo alguno en relación con la compra o venta de una propiedad.
¿Le preocupa hacer esto por su cuenta? Es posible que pueda recibir ayuda legal gratuita.